145. Fotografías que hacen Historia

Nunca es demasiado tarde para ser feliz y nunca se es demasiado joven para empezar a serlo. El niño de la fotografía no puede ocultar la impaciencia del que sospecha una sorpresa inmediata y que, en esta ocasión, se presenta en forma de mascota. No hay pasado ni futuro, sólo un presente que se vive con ilusión y felicidad. El hombre que vive pendiente de un niño demuestra que todavía conserva en su interior al niño que algún día fue. Y el niño y su mascota están a un instante de comenzar una historia de momentos compartidos y de forjar un vínculo que hará que sus vidas sean más felices y alegres. Año 1955.

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