203. Fotografías que hacen Historia

Fotografía de Marilyn Monroe de la serie “The Last Sitting” (La Última Sesión) realizada por Bert Stern para la revista Vogue el 21 de junio de 1962 en la suite 261 del Hotel Bel Air de Los Ángeles. La actriz aparece pensativa con un vestido negro de Christian Dior en una imagen que la publicación utilizaría posteriormente como fotografía póstuma en su número de septiembre de 1962. La cabeza, con el pelo recogido hacia atrás y los ojos prácticamente cerrados, se apoya sobre la mano del brazo derecho y éste a su vez sobre la mano izquierda en una postura de reflexión fugaz. Stern, tras cinco horas de impuntualidad de la actriz, le preguntó de cuánto tiempo disponían para la sesión y ella le respondió: de todo el que queramos. Descorcharon una botella de Dom Perignon que no sería la única y todo dio comienzo. Marilyn también posaría desnuda, apenas oculta por una tela transparente, o alegre y riendo con ganas en un conjunto de imágenes que recogen el resultado de sus 36 años de existencia. Bert Stern disparó sin descanso 2.571 instantáneas y se enamoró de la actriz. El 5 de agosto, apenas unas semanas más tarde, Marilyn Monroe llamó al fotógrafo por teléfono, pero él no se encontraba en casa en ese momento. Fue algo que lamentaría el resto de su vida.  La actriz apareció muerta en su cama unas horas más tarde al lado de un frasco de barbitúricos vacío. Unas semanas antes, delante de un fotógrafo al que acababa de conocer, posó desinhibida para unas imágenes que nunca vería publicadas. En el fondo, también se estaba despidiendo.

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