41. Fotografías que hacen Historia

Unos estudiantes salen del colegio el último día de clase y dan comienzo a unas vacaciones esperadas. Es junio y el verano se presenta eterno. Por delante, mucho tiempo para hacer cosas diferentes y divertidas y olvidarse de las rutinas del curso, de sus exámenes y de sus esfuerzos. Es el tiempo del Sol, de jugar y divertirse al aire libre, de la piscina, de la playa y del río. En septiembre, algunos regresarán al colegio con cambios en el cuerpo, más altos y con un acné juvenil incipiente. Y, para los más adolescentes, el verano también es el tiempo de la Luna, de los primeros enamoramientos y aventuras, de nuevas sensaciones y de esos primeros intentos de acercarse al mundo de los adultos. Surgirán amores con fecha de caducidad que, sin embargo, sobrevivirán en la memoria hasta el fin de los tiempos. En verano no hay pasado ni futuro, sólo un presente que se vive como si no hubiese mañana, pero los años les dirán qie sí que lo hay. Año 1974.

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