Un piloto británico arroja una bomba durante una batalla en la Primera Guerra Mundial. La aparición durante el conflicto de nuevo armamento como aviones de combate, tanques o submarinos provocó que ambos bandos resistiesen más tiempo y que, por lo tanto, el número de víctimas fuese mayor. Durante la catástrofe murieron más de ocho millones de militares, el sesenta por ciento de los que lucharon, y casi siete millones de civiles. Las consecuencias devastadoras de la Primera Guerra Mundial fueron tan terribles que durante un tiempo se la llamó como “La Gran Guerra” y aunque entonces se la describió como la guerra para poner fin a todas las guerras, tan sólo veinte años más tarde el fascismo europeo abriría las puertas de un nuevo conflicto de consecuencias devastadoras aún mayores y al que la industria bélica acudió de nuevo con los brazos abiertos.