163. Fotografías que hacen Historia

En este colegio no hay piscina, pero para este intrépido profesor no es un obstáculo para que sus alumnos aprendan a nadar. No es necesario familiarizarse con el agua y no son necesarias las tablas de corcho ni las barras de espuma. Lo único imprescindible para aprender a nadar sobre el pario de una escuela es la imaginación y, en esto, los niños no tienen límites. Año 1920

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