165. Fotografías que hacen Historia

Los ojos del dirigente nazi Heinrich Himmler no pueden evitar la mirada desafiante de un prisionero soviético durante una visita al campo de concentración de Shirokaya en Minsk (Bielorrusia). Es una mirada fría, profunda y valiente que no disimula una violencia contenida y que, en un lenguaje no verbal, dice todo lo que piensa y transmite todo lo que siente. Año 1941.

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