No es fácil ser mafioso, te pasas la vida esquivando las balas hasta que finalmente te encuentras con alguien que no yerra el tiro. El cuerpo acribillado del capo de capos Joe Masseria yace sin vida sobre el suelo de este restaurante con los espaguetis en salsa de almejas rojas y una langosta Fra Diavola todavía haciendo la digestión en su estómago. En su mano derecha sostiene el as de corazones de la baraja con la que disputaba una partida de póquer rodeado de sus compinches. Joe Masseria cayó abatido el 15 de abril de 1931 en el Scarpato`s de Coney Island (Nueva York), uno de sus locales favoritos, con apenas 34 años. Su muerte dio paso en el trono a Lucky Luciano, que ese día compartía mesa con el difunto, pero que decidió “ausentarse” unos minutos antes del tiroteo sin dar muchas explicaciones. Los ideales de honor, tradición y respeto mutuo de la mafia siciliana quedan relegados a un segundo plano cuando hay mucho dinero y poder en juego.