«Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel»
(Nelson Mandela)
En 1959, a los cincuenta años, Lester Young moría alcoholizado en una habitación de un hotel de Nueva York. Durante los años cuarenta fue llamado a filas por el ejército norteamericano. Durante el servicio militar sufrió los efectos del racismo quedando mentalmente afectado para el resto de su vida. Pero, durante un tiempo fue el rey del saxo tenor, cambió la forma de acercarse a este instrumento y su música y su estilo han servido de influencia a gran cantidad de músicos, negros y blancos. Lester Young sufrió injustamente, pero el sufrimiento no es incompatible con el arte. Su música y sus improvisaciones están registradas en un buen número de grabaciones y las dejó ahí para nosotros, para todos y son el mejor antídoto contra la injusticia del racismo.